Contaminación azul: el uso de móviles y ordenadores nos envejece

¿Daños en nuestra piel por hacernos selfis?

Vivimos en una sociedad moderna que se mide por la cantidad de novedades tecnológicas que somos capaces de asumir cada día. Nuevos avances, nuevos aparatos, pero en esta borrachera de innovación no nos paramos a pensar en los efectos que estos avances tienen para nuestra salud o para nuestra piel. ¿Has oído hablar de la contaminación azul?

Hoy en día es impensable salir de casa sin el teléfono móvil o la tablet, y en España pasamos, (sin contar las 5-6 frente a un ordenador por trabajo) entre tres y cuatro horas diarias pendientes de una pantalla, según los datos de Connected Life, un estudio de la consultora TNS que recoge actitudes y comportamientos digitales de 60.500 internautas de 50 países entre mayo y agosto de 2015.

Según los datos elaborados por la compañía KPCB para su presentación anual de tendencias de Internet Indonesia, Filipinas y China son tres de los países donde la gente vive más pegada a una pantalla. En China se pasan al día prácticamente 8 horas mirando sobre todo el portátil y el teléfono móvil.

¿Qué repercusiones tiene esto sobre nuestra piel?

La luz azul emitida por las pantallas de nuestros ordenadores o teléfonos móviles, al margen de los daños que puede provocar en la vista, genera estrés oxidativo y fotoenvejecimiento de la piel que conduce al envejecimiento prematuro.

A la hora de proteger nuestra piel hemos escuchado hablar de los rayos UVA y UVB y tenemos conciencia acerca de protegernos de la luz ultravioleta. Pero en el espectro de la luz visible se encuentra la luz azul, que constituye la Luz Visible de Alta Energía (HEV).

La luz azul, que es la que desprenden ordenadores y móviles, está muy cerca del espectro de luz ultravioleta y por ello tiene una influencia sobre el envejecimiento de la piel. Esto provoca, tras una larga y continua exposición, la aparición de manchas. Así se desprende de diversos estudios que han concluido que esa luz HEV puede generar la misma cantidad de Especies Reactivas de Oxígeno (ROS) que los rayos UVA y UVB combinados. Esto se traduce en una aceleración del proceso inflamatorio de la piel que afecta a su capacidad de recuperación. Los efectos nocivos de las Especies Reactivas del Oxígeno en la célula son daños al ADN, oxidación de ácidos grasos poliinsaturados y oxidación de aminoácidos en las proteínas.

A partir de ahora nos lo pensaremos dos veces a la hora de hacernos selfis de más, así nos lo avisaba la blogger británica, Mehreen Baig, de cuya historia se hace eco Vogue.

¿Conocíais estos riesgos?